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Magia en tu mirada

 Vestidito blanco con detalles negros, con flores tan hermosas como tú y hojas tan delicadas como tus ojos, esa mirada que me condena, sin remedio, a quererte en la distancia.

Tu cabello rizado me enloquece, y tus labios, dibujados con una perfección imposible, despiertan en mí un deseo que apenas puedo esconder, quisiera acercarme despacio, besar tu cuello con calma mientras contemplo los collares que descansan sobre él, dejando que cada beso encuentre el siguiente, envuelto en el aroma de una pasión que no necesita pronunciarse para existir.

Imagino nuestras miradas encontrándose una y otra vez, cómplices, dejando que el silencio diga todo aquello que las palabras apenas alcanzan a rozar, quisiera recorrer con la vista cada uno de tus tatuajes, descubrir la historia que guardan, memorizar tus lunares como quien aprende un mapa hacia un lugar del que nunca quiere regresar.

Quiero sentir la calidez de tu piel canela, esa que envuelve mis cinco sentidos y convierte cada instante en un refugio. Hacer de nuestro encuentro algo mucho más hermoso de lo que estas líneas son capaces de describir, porque hay emociones que ningún escritor logra contener por completo.

Eres magia, arte y poesía, eres la mujer sobre la que puedo escribir sin miedo a sonreír, eres pasión y armonía al mismo tiempo, si, una melodía que no se desgasta con los días, sino que encuentra nuevas formas de quedarse latiendo dentro de mí.


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