Hay corazones que se rompen con gritos y hay corazones que se rompen en silencio. El suyo fue de los segundos. No fue un engaño cualquiera. Fue peor: fue perdón. Ella le había fallado con su propio ex, y él, en vez de irse, se quedó. Perdonó lo que no tenía por qué perdonar, cargó con una duda que no era suya, se convenció de que el amor a veces se construye también desde ahí, desde la reconstrucción. Y aun así, ella se fue. No porque él hubiera dejado de intentarlo, sino porque ella seguía confundida, atrapada entre lo que ya conocía y lo que apenas empezaba a construir con él. Ni siquiera le dio la oportunidad de pelear por eso. Desde entonces, algo en él decidió que no iba a volver a arriesgarse así. No de esa forma. Él nunca quiso enamorarse en primer lugar (eso se repetía seguido, casi como excusa), solo quería vivir, divertirse, dejar que la vida pasara sin pedirle explicaciones a nadie. Y aun así, sin buscarlo, había terminado entregándole el corazón a alguien. Y esa algui...
¿Debes estar para todos? ¿Debes tener tiempo para todo, hablar con todos, comprometerte con todos? Esta película de hoy se llama, BAJO DE BATERIA SOCIAL y si, sé que muchos la hemos vivido, Porque el día que no estás, te van a decir que los olvidaste, o te van a escribir de "milagro" — pero, ¿alguna vez te preguntan de verdad cómo estás? Pues no. Solo esperan que uno siempre esté disponible, que sea el que escriba primero. Vivimos en un mundo donde el juego es "yo no le escribo primero", "que me escriba él", y cosas por el estilo. Un mundo donde eso ya se volvió estilo de vida y hasta forma de sentir. Ya no existe el perdón sincero, solo el "estaba ocupado", "pensé que ya te había respondido", "se me descargó el celular", "andaba bajo de batería social” entre tantas otras excusas para cuando responden dos días, tres días, semanas o meses después de un mensaje, un saludo, un simple hola. Esa incoherencia se nota justo el...