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SOFIA

Comenzó a susurrar en tu oído, comenzó a enloquecer tus sentidos, cada mañana vibro tus emociones dejando la amargura de tus ilusiones, las heridas sanaban, los grises días pasaban y sin medir consecuencias simplemente se enamoraba.

La historia narra aquel momento en el que Sofía entrego su corazón al hombre que sin más lo rompió, ¿pero cuánto tiempo pasó si perdimos toda noción?

Aquella noche simplemente el grito de su alma comenzó a escucharse en todo el vecindario, una huella imborrable era su dolor y su trago amargo, el, simplemente dejando su camino y despidiéndose de su destino se alejó en la densa niebla, cuando de repente apareció una luz que abordo su andar, la luz ilumino cada rincón de su alma y lleno su vació corazón, pero esa luz no era para el joven errante sino para la dulce Sofía que con su tierno amor padecía un dolor que su alma partía, así que mientras la luz se acercó a la dulce Sofía, la densa oscuridad cubría a el hombre en su huida, ¿quién podría ser? - preguntaba Sofía-  esa misma noche de desilusión y dolor podría ser inundada por una inmensa paz con tierna voz entre la alegría y el dolor más fuerte parecía y cada vez más real se vivía.

-Sofía has entregado  todo lo que tienes - dijo aquella voz - has entregado tu alma y sueños, quiero que sepas que conozco tu pasado, presente y futuro, cada parte de ti es un reflejo de mi creación, así que hoy vengo a sanar tu dolor.

Mientras Sofía escuchaba aquella voz vio como las cosas en su cuarto comenzaron a moverse, su escritorio lleno de papeles, basura y viejas fotos comenzaron a organizarse, su cama llena de todas las prendas comenzaron a colocarse en su lugar, la lámpara era un viejo traste debajo de un mueble, en cuestión de segundo Sofía tenía un cuarto que jamás había visto en su familia, algo la impulso hacia su sala y vio la silueta de un alegre joven que en su mano una rosa tenia, así que intento acercarse a él pero poco a poco desaparecía, Sofía inquieta ya no pensaba en el hombre que daño su corazón y comenzó a ver un futuro mejor.

De repente la luz desapareció y el lugar su brillo propio tomo, una pequeña sonrisa de Sofía salió, fue como ver de nuevo la alegría de la inocente niña de mamá, Sofía camino entre las paredes de su hogar pero algo extraño sucedía en su corazón, hasta hace un momento lloraba la partida de un gran amor, pero confuso era porque siempre creyó que en aquel hombre estaba la felicidad de su corazón, hasta que aquella luz llego a su habitación, tal vez encontrarlo significaba no perder sino ganar lo que por años creyó encontrar.

Entre los mensajes, las cartas y las canciones Sofía debía descubrir cuál era el propósito de su dolor, tal vez la respuesta no estaba en la pregunta, tal vez la respuesta era un simple describir del interior y no de los cuestionarios de su corazón, entre las muchas cosas de su cuarto una nota encontró y un poco quemada la vio... "Sofía, tal vez no comprendas quien soy, pero mi amor por ti es más grande que lo que tu sientes por mí, he sabido comprenderte y escucharte, cada día buscando la manera de amarte, siempre estoy allí, entre los rincones y tu jardín, busca en tu corazón la llave que deje para entrar en el mío, hoy deje un cofre con una llave, una tijera y una rosa, la llave te dará acceso directo a mi corazón, las tijeras cortaran lo que daña nuestro amor y la rosa..." faltaba un pedazo de aquella carta y Sofía desesperadamente buscaba en cada rincón de su habitación, ¿dónde podría estar? ¿Es posible que la pequeña lámpara haya quemado el pedazo que faltaba?...

Aquí comienza la historia de una tal Sofía, llena de ternura, amor y una desesperada búsqueda de su paz interior.


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