Sus padres siendo una pareja luchadora, trabajadora y muy devota, enseñaron a sus hijos el camino divino, claro que es de esperar en muchas ocasiones no deseaban acompañarles a la iglesia, pero samuel era un niño con una emocionante búsqueda por lo espiritual, comenzando a asistir desde muy temprana edad a los eventos religiosos de su padre.
La pasión por las cosas divinas comenzaron a inundar el pequeño corazón de samuel, cada noche llegaba a su habitación y dedicaba una oración a Dios, entrega su estudio y pedía sabiduría para poder compartir ese amor que sentía por la mano divina.
Los sueños de Samuel comenzaron a ser un poco mas profundo en la búsqueda por el amor de Dios y aprender sobre el, su padre continuamente lo motivaban a buscar el rostro de Dios, el deseando siempre llegar de su colegio y encontrar un momento con su creador, eran tiempos donde el dejaba a un lado todo lo que le incomodaba y se dedicaba a una devoción mas que una religión.
durante su niñez su corazón buscaba no solo el amor de Dios sino que continuamente veía a una jovencita que con sus patines diariamente se desplazaba por las calles de su barrio, samuel se emocionaba cada vez que esta chica pasaba, pero su tímida personalidad no permitía que el se acercara, así que en silencio guardaba la esperanza de que ella le mirara, pero no fue sino una tarde de julio que al verla acercarse a su calle y el rodeado de sus amigos de barrio mostró su admiración por ella pero corriendo para que no le viera, desde lejos veía como sus amigos hablaban con aquella chica que entre gestos y risas una miraba se perdía, luego que ella se alejo, samuel corriendo pregunto -¿que dijo sobre mi?- sus amigos burlando su conversación entrego una noticia que su corazón dolió, -Eres lindo pero no para ella- pronuncio uno de ellos con ironía en su corazón.
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